Se cree que los refugios son aquellos que se mantienen en pie y nos protegen de las tempestades más atroces, es difícil pensar en refugios que no emulen algún tipo de estructura, pero yo creo que aquello que nos arropará no es precisamente un refugio a secas y quizás tampoco se vea así de ordenado, aunque por momentos no se nos presente visible, es aún más esencial y mundano. Sinceramente no sé cómo se ve aquel lugar y si es un lugar. Las voces en estos tiempos de encierro nos quieren hacer creer que los refugios son los extremos opuestos de una soga, una soga tensa. Por un lado están quienes nos dicen que se encuentra en aquello que no vemos y resulta divino y salvador, y por el otro algunos más pragmáticos nos dicen que los refugios tienen una especie de formación construida que nos protege, se olvida que aquella soga tiene mayor tensión a lo largo de ella, y allí está la respuesta para mí, la tensión produce una pregunta, o quizás un sinfín de ellas, y las posiciones a los costados evitan desentrañarla, se apropian de la pregunta para producir finalmente respuestas fugaces y mezquinas, ofrecen una tranquilidad que cierra, clausura, elimina la búsqueda de lo posible. Nos ofrecen respuestas a velocidad, algo que dista mucho de las búsquedas, que precisamente es aquello que lleva tiempo, y aunque el tiempo esta después, la canción también dice; que no hay ningún rincón, ningún atracadero que pueda disolver en su escondite lo que fuimos. Es la historia la que nos muestra que al final del día no son las posiciones a los lados las que conectan esos dos puntos o los problematizan para realizar una síntesis que transforme, una especie de 3ra posición a lo largo de la soga, un encuentro. Se trata de saltar el cerco, de salir del laberinto por arriba ¿o por debajo?
Mientras lo que se mantiene en pie alguna vez se derrumbará; lo que se dice eterno e inmutable, también. La memoria es preguntarnos, producir cercanía, y protegernos de las tempestades que nos azotan en estos tiempos. ¿Quién nos quiere pensando el futuro sin la pregunta? Hay quienes quieren que pocos puedan preguntarse. El presente resulta una conversación que no es.
El futuro es imaginar que todo puede ser de otra manera, no es tiempo para conformarse. Es tiempo de producir un bochinche ruidoso que libere, hoy vemos un ruido molesto que clausura y dice hacernos bien pero nos encerró sin posibilidad de mirar afuera, nos hablamos a nosotros mismos, en un entramado que configura un individualismo feroz, ante eso aparecen los extremos de la soga, pero yo soy más del continuo, que viene a combatir al recorte que produce ruido, pero no genera preguntas.
Nada es para siempre, no está dicho todo, porque aún puede ser de otra manera. Oid el ruido de rotas cadenas, libertad, libertad, libertad.




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